¿Sufrí­s rosácea? Descubrí­ cómo cuidarla correctamente

Si notas que tu cara a menudo está roja o te preguntan por qué te sonrojas, es posible que tengas rosácea. El enrojecimiento aparece con mayor frecuencia en la nariz, las mejillas, la frente y el mentón, aunque también puede aparecer en las orejas, el cuello y el pecho.

Tu dermatólogo determinará si la condición de tu piel, es rosácea. Aunque no existe cura, existen varias opciones de tratamiento.

¿Qué es la rosácea?

La rosácea es una afección cutánea común, que generalmente ocurre en la cara, que afecta predominantemente a las personas de piel clara, pero puede afectar a todo tipo de piel en personas de 40 a 60 años. Es más común en las mujeres, pero cuando afecta a los hombres, puede ser más grave. Es una enfermedad crónica y puede persistir durante mucho tiempo y, en cualquier persona, la gravedad tiende a fluctuar. Se caracteriza por un enrojecimiento persistente causado por vasos sanguíneos dilatados, pequeñas protuberancias y manchas llenas de pus similares al acné. También, puede haber una inflamación incómoda de la superficie de los ojos y los párpados.

La rosácea se clasifica en 4 subtipos que pueden superponerse. Tu médico te informará del tipo que tienes.

¿Que la causa?

La causa de la rosácea no se comprende, completamente. Su genética, factores del sistema inmunológico y factores ambientales, pueden influir. Los factores que desencadenan la rosácea hacen que los vasos sanguíneos de la piel del rostro se agranden (dilaten). No se ha demostrado la teoría de que la rosácea, se debe a bacterias en la piel o en el intestino. Sin embargo, los antibióticos han demostrado ser útiles para tratar la rosácea. Esto se debe a su efecto antiinflamatorio. La rosácea no es contagiosa.

Existe una variedad de desencadenantes que pueden empeorar la rosácea. Estos incluyen alcohol, ejercicio, temperaturas altas y bajas, bebidas calientes, comidas picantes y estrés. La rosácea puede ser sensible al sol.

¿Como la puedo detectar?

La rosácea, generalmente comienza con una tendencia a ruborizarse fácilmente. Después de un tiempo, las áreas centrales de la cara se vuelven de un tono rojo más profundo permanente, con pequeños vasos sanguíneos dilatados, protuberancias y manchas llenas de pus.

Ocasionalmente, puede haber algo de hinchazón de la piel del rostro (linfedema), especialmente alrededor de los ojos. Ocasionalmente, un crecimiento excesivo de las glándulas secretoras de aceite en la nariz puede hacer que la nariz se agrande, se hinche y se enrojezca (llamado rinofima). La rinofima es más común en hombres que en mujeres.

¿Cómo se diagnostica?

La rosácea, es una condición crónica y lo que se busca es mitigar los brotes y frenar la evolución. No existen actualmente tratamientos que curen la rosácea.

El diagnóstico debe realizarlo un dermatólogo, que además te indicará el tratamiento más adecuado para tu caso, y que puede ir desde los tópicos a los orales. También puede recomendarte tratamientos de crioterapia, electrocoagulación, láser o luz pulsada, que pueden ser muy efectivos.
 

¿Cómo determinar si es rosácea o acné?

La rosácea y el acné, aparecen principalmente en la cara y tienen algunas similitudes en apariencia. No es inusual descartar los síntomas de la rosácea, como brotes de acné.

Si tenes puntos negros, definitivamente está lidiando con el acné. Podes tener protuberancias en la piel con rosácea, pero no habrá un punto negro revelador en ellas. Tene en cuenta, que es posible tener acné y rosácea al mismo tiempo y, a veces, los tratamientos que se usan para el acné también se utilizan para controlar la rosácea.

 

Para finalizar, te contaremos como podes cuidar y realizar tu rutina de limpieza de la piel con tendencia a la rosácea.
 

LIMPIEZA

Utilizá productos limpiadores suaves que NO contengan alcohol, específicos para pieles sensibles o con rosácea. Algunos ejemplos son, las aguas micelares, leches sin enjuague o aguas termales, que tonificarán y calmarán tu piel. Evitá el agua muy caliente en tu higiene diaria, así como las saunas o los baños con altas temperaturas. Si usas un producto con enjuague, recorda no hacerlo con agua ni muy fría ni muy caliente, y secar a toques, sin frotar con una toalla de algodón.

Podes realizarte exfoliación química 2 veces por semana, solamente con las “esponjas de limpieza” para rosácea, ya que son suaves para una piel fina y sensible.

Si, lo tuyo es la doble limpieza, no hay problema con eso, solamente tene en cuenta que la limpieza de día sea más liviana, con un agua micelar y por la noche, realiza la limpieza más profunda.

Beautytips: Antes de comenzar con tu rutina de limpieza, lavate los dientes, ya que luego vas retirar los productos con el enjuague de tu boca.

 

HIDRATACIÓN

Es muy importante para el confort de la piel, usar cremas específicas para este problema, que hidraten mucho y ayuden a prevenir irritación, picazón y quemazón de la piel. Las cremas ayudarán, a que la barrera cutánea esté sana y fuerte, y así pueda protegerse mejor de los agentes irritantes.

Beautytips: Son muy prácticas, las BB cream formuladas para pieles sensibles con rojeces ya que, al mismo tiempo que las tratan, disimulan el enrojecimiento con el color e incorporan filtros solares que las protegen del sol.

Si queres agregar una nutrición extra, podes agregar un serum con niacinamida (derivado de la vitamina B3) y loción hidratante en tu rutina. Algunos de los beneficios que podrás notar son: Minimiza rojeces e inflamación, ayuda a producir keratina(un tipo de proteína que mantiene la piel firme y saludable), retiene humectación, ayuda a aclarar manchas en la piel, reduce líneas de expresión, ayuda al acné, entre otras.â €

 

PROTECCIÓN SOLAR

Como evitar completamente el sol es complicado, debes usar siempre que salgas a la calle protección solar, incluso en días nublados y en invierno. La rosácea no perdona la temporada. Lo ideal es evitar la exposición al sol, empeora las lesiones. Elegi productos especialmente formulados para esta condición, con factor de protección solar y no te olvides de volver a aplicarlos a lo largo del día.

 

Aunque no existe una cura para la rosácea, controlar los desencadenantes puede ayudarte a controlar las cosas. Tener rosácea, puede que no sea una carta ideal para haber sido repartida, pero con estos consejos podemos mejorarlo. Es importante concientizarse de que si tenés una piel delicada, y debés cuidarla en todos los niveles: físico y psíquico