Maquillarse y protegerse con solares tintados

La concientización sobre los peligros de la exposición solar sin protección, sumada a la tendencia al maquillaje natural cada vez más extendida, han dado como resultado que cada vez sean más las mujeres que suman el uso de protectores solares tintados como bases de maquillaje.

Que el sol está directamente relacionado con el desarrollo de melanomas, manchas y otros signos de foto-envejecimiento ya no es un secreto para nadie. Tampoco la mayor parte de la radiación que recibimos se hace fuera de los meses de verano.

Para combatir los efectos nocivos del sol tanto a nivel salud como belleza, cada vez más mujeres incluyen en su rutina diaria productos con factor de protección solar ¿Cómo es conveniente incluir este paso dentro de la rutina de cuidado diaria?

Cuando el protector solar se incluye como “un paso más” dentro de la rutina de belleza, este se hace normalmente después del tratamiento específico o la higiene, y antes del maquillaje. No obstante, la aparición de nuevas generaciones de protectores solares, con versiones tintadas y texturas adaptadas a cada tipo de piel, ha hecho que cada vez más el protector solar se use “en vez de” la base de maquillaje y no como “un paso más” dentro de la rutina de cuidado facial. Las nuevas tendencias hacia el maquillaje efecto natural, sumadas a los bajos índices de protección solar de los maquillajes comunes, apoyan esta nueva tendencia de uso.

¿Cómo dar el paso hacia una tendencia beauty más sana con los mejores resultados? ¿Cuáles son los tips a seguir para elegir un fotoprotector ideal? Haciendo foco en el poder cubritivo e hidratante del protector solar que elijamos.

Para cada tipo de piel, una textura.

Elegir una textura adaptada a nuestro tipo de piel es el primer paso para foto-protegernos con el mejor resultado estético y mayor confort. Entre la gran variedad de texturas disponibles en el mercado, deberemos elegir aquella que más se adapte a  nuestro biotipo cutáneo:

  • Pieles secas y/o maduras: se recomienda el uso de texturas crema, más untuosas e hidratantes, que ofrecen un mayor nivel de hidratación, para un mayor confort cutáneo y mejor resultado estético.
  • Pieles mixtas a grasas: lo mejor es la elección de texturas ultra-fluidas, ligeras, o toques secos. Este tipo de pieles, por presentar un nivel de hidratación propia de medio a alto, con la consiguiente tendencia a brillar, deberán huir de las texturas untuosas o muy hidratantes, pero también deberán tener cuidado con los productos secantes en exceso.  Solo el equilibrio perfecto entre el efecto mate y la hidratación justa, conseguirá que este tipo de piel se sienta cómoda y bella.
  • Pieles grasas: pueden elegir las texturas más secas como los polvos compactos, ya que el nivel de hidratación propia de su piel es ya por si misma muy alto, con lo que cualquier humectación añadida puede llevarlas no solo a mayor brillo, sino también a la aparición de brotes acnéicos.

Para cada acabado, una cobertura y tinta óptima:

El segundo paso para elegir nuestro protector ideal, y poder incluirlo como una base de maquillaje diaria, es elegir sabiamente la tinta que mejor va con nuestro tono de piel, así como la cobertura que queremos obtener con el mismo.

En este punto, es importante indicar que el poder cubritivo de un protector solar estará bastante relacionado con la fluidez/densidad de la textura que hayamos elegido. De esta manera, y en líneas generales, los protectores más untuosos (cremas, mousses) ofrecerán un poder de cobertura mayor que los protectores ligeros (ultra-fluidos, toques secos) ¿Qué hacer entonces si tu biotipo es mixto a graso, pero preferís coberturas altas? ¡No hay problema! Podés probar aplicando una doble capa de producto ;)

Por último, el tono del protector deberá ser fiel al tono natural de piel. En este sentido, si nuestra piel es más bien blanca, podremos decantarnos por la elección de tintas claras y, si nuestro tono es más bien oscuro, podremos elegir tintas doradas u oscuras.