¿Cómo hacer una doble limpieza facial según tu tipo de piel?

Hubo un tiempo en que todas creíamos que lavarnos la cara con agua y jabón, era todo lo que necesitaba nuestra piel, antes de irnos a la cama y terminar la noche. Luego, llegó la "doble limpieza facial" coreana y nuestras rutinas antes de dormir nunca volvieron a ser las mismas. Resulta, que nuestra combinación habitual de agua y jabón (y toallitas para la cara), no va a ser suficiente si queremos que toda esa suciedad de nuestra cara desaparezca, después de todo un día completo.

La limpieza doble, es un método para limpiar el rostro dos veces: primero, con un limpiador a base de aceite, y nuevamente con un limpiador a base de agua. Este tipo de limpieza, puede ayudar a eliminar las impurezas rebeldes que obstruyen los poros, y que causan el acné permanente en la piel.  

¿Cuáles son los beneficios?

El beneficio de la doble limpieza, es que el primer limpiador descompondrá el maquillaje, eliminará la suciedad y el exceso de grasa del día limpiando tu piel. El segundo limpiador, abordará tu tipo de piel en particular o tu preocupación. Debe contener ingredientes para hidratar, suavizar o exfoliar y tratar el acné. Hacer ambos pasos, asegurará que cualquier tratamiento e hidratación, no sea en vano.

¿Por qué es importante realizar una doble limpieza según tu tipo de piel?

Esta técnica de limpieza que nos regalan las “gurús coreanas de la dermoestética”, compuesta de dos pasos que solo hara que tome unos minutos mas, a tu rutina habitual. Pero como ocurre con la mayoría de las veces en el cuidado de la piel, no es una rutina única para todos. Teniendo en cuenta, cada tipo de piel y las preocupaciones específicas de tu piel, elegir el dúo de doble limpieza adecuado, es clave para aprovechar al máximo tu rutina.

Usar los mejores productos de doble limpieza para tu tipo de piel también, te permite evitar lavarte y secar la piel en exceso. Si eliminamos demasiado nuestros aceites naturales, nuestro cuerpo puede responder, produciendo más aceite provocando brotes e irritaciones.

Se sugiere una doble limpieza solo por la noche, que es el momento donde acumulamos la suciedad real y maquillaje para lavar, asegurardonos de no alterar el equilibrio natural de los aceites y microbios en tu piel.

Con todos los productos en los estantes de las tiendas y los pasillos de belleza, elegir tu equipo de ensueño de doble limpieza puede ser abrumador, especialmente si no estás segura de qué ingredientes buscar o qué limpiador es mejor, para tu tipo de piel. Así que, no te limites a agarrar el primer limpiador facial y aceite limpiador que veas.

Primero, lee los consejos que a continuación te contaremos, para saber qué dúo de limpieza dinámica le dará a tu piel el brillo de limpieza profunda, que tanto necesita.

¿Cómo hacer una doble limpieza si tu piel es...?

Piel grasa:

Limpiador 1:Enjabonar tu cutis con más aceite, cuando ya estás luchando contra el brillo, puede ser desastroso. Utilizar un limpiador a base de aceite, puede ayudar a eliminar las impurezas y el sebo de tu piel.  El aceite atrae el aceite, por lo que ayudará a eliminar el maquillaje, el sudor y cualquier otro aceite, que se haya acumulado en la piel. Si no sos fan de los aceites, empapa una almohadilla de algodón en agua micelar en su lugar, y frótala suavemente sobre tus ojos y tu cara. Sus diminutas moléculas de aceite llamadas micelas, pueden extraer eficazmente la suciedad que obstruye los poros y el exceso de aceite.

Limpiador 2:Continúa, con un limpiador facial en gel o arcilla con ingredientes como aloe, rosa, té verde, semilla de moringa y ácido glicólico. Estos, pueden ayudar a equilibrar la humedad, prevenir la inflamación y regular la producción de sebo. La clave, es eliminar la suciedad y la grasa, mientras también ayuda a equilibrar e hidratar la piel.
 

Piel seca:

Limpiador 1:Cuando tu piel posee estas características, lavar demasiado tu cara, ¡es un gran error!. Pero, poder evitar los daños de duplicar tu rutina de limpieza,  seleccionando productos que están formulados para tu tipo de piel. Para obtener mejores resultados, recomendamos calmar la piel seca con emolientes y bálsamos limpiadores, con una infusión de manteca de karité y aceites de girasol, coco o jojoba, para estimular la hidratación y ayudar a restaurar la barrera lipídica de la piel.

Limpiador 2: La piel reseca, también te hace más propensa a desarrollar signos prematuros de envejecimiento, por lo que es útil elegir productos con ingredientes antienvejecimiento como vitamina C, té verde y ácidos hialurónico y glicólico. Después del enjuague, aplica tu humectante de noche o aceite facial sobre la piel ligeramente húmeda, para ayudar a sellar la humedad.

Piel normal o mixta:

Limpiador 1:La piel mixta puede ser difícil de tratar: parte de tu cara puede sentirse como un charco de aceite, mientras que el resto está tan seco como un desierto, por lo que es importante encontrar productos, que puedan restaurar el equilibrio y mejorar la textura y la tez. Tu mejor opción, son los limpiadores a base de aceite ricos en nutrientes con ceramidas, ya que pueden ayudar a rellenar e hidratar la piel. Lo mismo rige, si tenés piel normal.

Limpiador 2:Para mantener el equilibrio de tu piel, masajea suavemente tu cara con aceites limpiadores que contengan argán, jojoba o cártamo. Continúa, con un enjuague completo con limpiadores en espuma con aceites de almendras, escualeno, ácidos hialurónico y glicólico. Realizando esta rutina, te lavas la cara mientras equilibras tu pH con ingredientes, que permiten que tu piel retenga su propia humedad natural y suaviza e ilumina tu cutis.

Piel sensible o propensa al acné:

Limpiador 1: Cuando tenés la piel sensible, debes tener en cuenta la importancia de mantener tu rutina de cuidado de la piel, simple y sin complicaciones. A primera vista, la doble limpieza puede parecer contraproducente y una oportunidad para aumentar las posibilidades de irritación. Sin mencionar que, ciertos aceites pueden ser comedogénicos y agravar la piel propensa al acné. Pero como todos sabemos, la limpieza es la piedra angular de una piel sana, por lo que para las pieles sensibles, busca un aceite limpiador suave al desmaquillarte. Para evitar que tu piel se rompa y calme la irritación, elegí antioxidantes e ingredientes antiinflamatorios como vitamina E, aloe, té verde, ácido glicólico y aceite de árbol de té.

Limpiador 2: Un limpiador facial con agentes exfoliantes, funciona mejor para tu tipo de piel, porque contiene ácido glicólico y salicílico que ayudan a iluminar la piel, aclarar imperfecciones y destapar los poros.Otra opción que te recomendamos, son los limpiadores de leche por su fórmula suave y sus beneficios para perfeccionar los poros. Esto hará que tu piel se sienta suave y flexible, ya que utiliza extractos de plantas y ácido láctico, para destapar los poros y prevenir el acné.

Piel madura:

Limpiador 1: Los mejores productos de doble limpieza para pieles maduras, son aquellos que no solo borran todos los rastros de impurezas superficiales, sino que también ayudan a mejorar los problemas comunes de la piel envejecida, como la sequedad, la falta de brillo y la pérdida de firmeza. Un aceite limpiador, cumple todos los requisitos: limpia tu rostro en profundidad, mientras hidrata y equilibra tu piel. Enriquecido con vitaminas, aceites esenciales y antioxidantes, también nutre, protege, restaura la elasticidad y repara la barrera natural de la piel.

Limpiador 2: Cuando busques un lavado de cara, mantenete alejada de los productos a base de alcohol que pueden despojar tu piel de los aceites naturales. En su lugar, busca limpiadores con vitaminas A, C y E, ceramidas y ácido hialurónico, ya que pueden brindar beneficios antienvejecimiento, aumentar la humedad y la hidratación, y ofrecer una defensa muy necesaria contra los factores ambientales estresantes.

La limpieza de nuestra piel, es el primer paso para lucir una piel sana. La piel es el espejo que habla de nuestra vida, pero no tiene porque hablar de nuestra edad.