¿Qué significa FPS y el PPD de mi protector solar?

No descubrimos nada nuevo si hablamos de la importancia y la necesidad de la protección solar, no solo en verano, sino durante los 365 días del año.

En los últimos años se ha avanzado mucho en la información y concientización, y ya a nadie le resultan extraños algunos términos, como  UVA o UVB.  Los fotoprotectores solares, son compuestos cosméticos que combinan una serie de filtros que previenen de daños por un exceso de exposición al sol. Podríamos decir que una quemadura de la piel por el sol, es una piel que ha “perdido la batalla” en su defensa contra las radiaciones solares. En esta nota, hablaremos de nuestra defensa contra la radiación: el protector solar FPS y el PPD.


¿Qué tienen que ver los fotoprotectores con nuestra piel?

Cuando tenemos que elegir un fotoprotector, debemos tener presente el tipo de piel que tenemos, es decir nuestro fototipo de piel. Además, podremos elegir entre diferentes texturas en función de nuestros gustos. Y otro de los factores importantes será, el nivel de protección que requerimos, no qué queremos sino qué necesitamos verdaderamente.

Una forma de calcularlo es mediante el Factor de Protección Solar (FPS), en inglés Sun Protecting Factor (SPF). Pero, seguramente muchos no sabíamos que existen dos índices que marcan el nivel de protección que aporta un producto a nuestra piel.
 

¿Qué son los dos índices de nivel de protección?

Existen dos índices que permiten saber cuánto de protegidos estamos frente a las radiaciones UV: el SPF o FPS, un protector solar que mide la protección frente a los rayos UVB, y el índice que mide la capacidad de producir pigmentación en la piel duradera (PPD), o inmediata. Este último nos indica el nivel de protección frente a los rayos UVA.

Todo acerca del SPF: protector solar FPS

Los protectores solares poseen la sigla FPS (o SPF, en inglés) en la envoltura, que significa «Factor de Protección Solar». Ese factor, debería servir para establecer una estandarización de los diferentes productos, facilitando la vida del consumidor, pero en la práctica no es eso lo que sucede. El FPS se basa en la quemadura solar, es decir, solamente UVB, y determina, principalmente, el tiempo de exposición que podemos permanecer sin quedar con la piel rosada (primera señal de quemadura solar).

Cada FPS posee un porcentaje de protección anti UVB. Un FPS 30, por ejemplo, protege cerca del 96% de los rayos UVB, y un FPS 50 protege cercar del 98%. Incluso, estando dentro del plazo de tiempo saludable de exposición solar, la protección nunca será del 100%. Sabiendo eso, es más fácil entender por qué los productos con FPS arriba de 50 probablemente no traen beneficios extra.

Todo acerca del protector solar PPD

El PPD, son las siglas de lo que se conoce como índice de oscurecimiento pigmentario persistente, o dicho en criollo, el nivel de protección de nuestro protector solar frente a los rayos UVA. Es importante recalcar, que los rayos UVA son los causantes del fotoenvejecimiento de nuestra piel, arrugas, manchas, pérdida de elasticidad, es decir, los más nocivos.

Ahora seguramente esta preguntándote, ¿cómo es posible que exista otro índice si mi protector solar SPF 50, ya deja bien claro que protege sobre los rayos UVA+UVB? Lamentablemente, no es del todo cierto, el índice SPF indica tan solo la protección de los rayos UVB (los causantes de que nuestra piel se torne bronceada y de producir quemaduras), pero en ningún caso ese índice se refiere a la protección frente a los rayos UVA, que viene indicada por el índice PPD y que no tiene por qué coincidir con el factor SPF.
 

¿Cómo conocer el índice PPD de mi protector solar?

El índice PPD suele venir reflejado en la parte posterior de los protectores solares, y a un tamaño bien diminuto, con lo cual en muchas ocasiones podemos estar haciendo compras "a ciegas" fiándonos exclusivamente del índice SPF. Evidentemente, si el índice no viene reflejado es muy posible que estemos ante un protector con un bajo índice de protección PPD.

¿Cómo se mide el índice PPD?

A este índice se le aplica una escala completamente distinta al del SPF, por lo que no esperes índices PPD del 50 ni nada similar. Lo que se espera en un buen protector solar, es que al menos posea un PPD del 8 (alto) o del 14 (muy alto).

Para saber si nuestro protector solar está equilibrado y protege por igual de los rayos UVB y UVA, se divide el índice SPF entre el índice PPD, si la relación es menor de 3 nuestro protector está equilibrado (SPF/PPD <3).

Finalmente, después de toda esa explicación, podes preguntarte si el sol hace mal. La respuesta es, ABSOLUTAMENTE NO. El sol es fundamental para nuestra salud y bienestar y, principalmente, para que produzcamos la vitamina D que fijará el calcio en nuestros huesos.