¿El aislamiento preventivo podrí­a ser la causa de los brotes de tu piel?

Sin precedentes. Impredecible. Completamente caótico. Una representación precisa de nuestro estado actual de las cosas, sí, cosa totalmente irrelevante para la situación de mi piel en cuarentena. Rechice por completo mi bolsita de maquillaje, amplié mi régimen de cuidado de la piel por la noche, para incluir una máscara reafirmante y tomé clases de acupresión facial en mi tiempo libre (YouTube es un lugar realmente esclarecedor), y aún así, mi cara está más manchada, más seca y más opaca de lo habitual...


No soy la única que lucha con una piel “impredecible” en aislamiento. La lista de las nuevas condiciones de la piel es interminable: eczema, textura rojiza, sequedad.
Se podría pensar que este aislamiento forzado daña más la piel que el mundo exterior (Con la ¡contaminación! ¡Sol!). Aparentemente tenemos más tiempo que nunca para cuidar nuestra piel. Entonces, ¿qué más da? Las cosas están mal ahora mismo: no comemos lo mismo ni hacemos el mismo ejercicio. Estamos fuera de nuestras rutinas normales y todo eso puede influir en nuestra piel. Si bien existen innumerables razones no relacionadas con la cuarentena, por las cuales tu rostro podría estar estresado (hormonas, cambios estacionales, etc.). Esta combinación especial de cambios mentales, físicos y ambientales abruptos, pueden ser la verdadera razón.


Le pedimos ayuda a  los profesionales, para que decodificaran nuestras quejas repentinas de la piel,  incluyendo todos los factores de aislamiento que entran en juego y cómo manejarlo dentro de tus propias cuatro paredes:


Si tu piel se está agrietando
Según estudios realizados por especialistas,  entre el 20% y el 30% de los adultos se enfrentan al acné, pero si experimentas brotes inusuales o intensos en el aislamiento, puede ser el momento de analizar tu rutina de cuidado de la piel. El estrés y las formas en que lo enfrentamos, también pueden afectar  a la piel. Cuando estamos ansiosos, el cuerpo aumenta la producción de cortisol, que causa inflamación y también puede aumentar la producción de aceite en las glándulas sebáceas. Intentar superar el estrés durante esta pandemia, no es fácil, y eso tampoco ayuda. Hay algunos datos que sugieren, que los alimentos con alto índice glucémico como los carbohidratos azucarados y los lácteos, en particular la leche descremada, pueden exacerbar el acné.
Te sugerimos volver a lo básico: si tu piel es grasosa, limpiate la cara dos veces al día con una fórmula que contenga ácido salicílico, para ayudar a disolver la suciedad que obstruye los poros de tu piel. Continúa con una crema hidratante no comedogénica, que contenga protector solar por la mañana y una con ácido hialurónico que aumente la humedad por la noche. También podría ser útil, un tratamiento secativo: Utilizarlo en áreas propensas al acné, incluso si no hay un brote visible, a modo preventivo. Finalmente, tene la precaución de no tocarte la cara (Los profesionales de la salud aconsejan no hacerlo).


Si tu piel se ve opaca
¿A dónde se fue tu brillo? Los nuevos lugares que habitamos con temperatura controlada sin elementos como el viento, que naturalmente pueden eliminar la piel muerta a nivel microscópico, también juegan un papel importante en todo este asunto. Usar un exfoliante químico suave o un exfoliante físico de una a tres veces por semana, puede ayudar. (Si estás optando por una fórmula física, asegúrate de que sea un exfoliante suave que no exacerbe la irritación ni cause microdesgarros en la piel).
Algunos dermatólogos,  opinan que ahora podría ser un buen momento para probar un tratamiento más intenso para aclarar la piel, como el retinol generador de colágeno, la vitamina C que elimina la hiperpigmentación o los AHA (acido hialurónico) de mayor concentración. Si aún no lo estás haciendo, definitivamente, no lo hagas todo de una vez. Todo este tiempo de inactividad sumado a que (quizás) contas con más tiempo (a excepción de esas reuniones de Zoom) significa que podrías intentarlo, soportando las molestias (irritación y enrojecimiento, que podrían durar hasta un mes, dependiendo del producto) en la tranquilidad de tu casa  y sin público.
Si no estás segura de qué productos usar, preguntá a tu dermatólogo qué recomienda. Si bien la mayoría de las oficinas están obviamente cerradas en este momento, muchas ofrecen visitas virtuales para ayudar a abordar las necesidades durante este período. Algunas aplicaciones de atención médica también tienen dermatólogos en línea, para ayudar con las necesidades de la piel.


Si tu piel se siente más seca
Manos arriba, si tus noches de vino han pasado de una actividad de solo un fin de semana a una forma de pasar el tiempo sin fin (sin juicio). Resulta que la actitud de la hora feliz, comienza todos los días, teniendo una consecuencia en tu piel de ultra resequedad. Es decir, el alcohol es una toxina para el cuerpo, que además de las posibles resacas, los efectos secundarios de la piel incluyen deshidratación (falta de agua, ¡Sí! en pieles grasas, inclusive), pero también inflamación (¡hola, hinchazón!) y vasos sanguíneos dilatados.
Te recomendamos que para contrarrestar los “efectos adversos” de esas copitas que no queremos que elimines en estos tiempos, busques serums y humectantes que contengan antioxidantes, que combaten el daño de los radicales libres. Las condiciones ambientales cálidas y secas, también podrían ser las responsables de tu piel seca, especialmente porque el clima invernal está en puerta. También, podrías considerar invertir en un humidificador, para aumentar aún más la hidratación interior.


Si tu piel está experimentando enrojecimiento
Si normalmente no sos propensa al enrojecimiento o la rosácea, las mismas preocupaciones que contribuyen a ese brote en la frente también podrían estar causando manchas en la piel. El estrés reduce porciones de nuestro sistema inmunológico, lo que puede provocar inflamación y cambios hormonales. Los períodos prolongados de este tipo de inflamación pueden conducir a la reducción de colágeno de nuestra piel, ¡ay!.  Dada la avalancha diaria de noticias angustiosas, relajarse es mucho más fácil decirlo que hacerlo en estos días. ¿Cuál sería el mejor consejo que podemos darte? Elegí una crema hidratante que contenga niacinamida, también conocida como vitamina B3, que tenga propiedades antiinflamatorias y refuerce la barrera protectora de la piel.
Trata de no exagerar con los “nuevos productos”. Experimentar con nuevos productos sin precaución, puede ser el causante de las nuevas rojeces e irritaciones. Optá por productos que se adapten a las necesidades de tu piel en el momento (como una máscara de arcilla para un brote). Probalo primero en un área pequeña, o úsalo durante menos tiempo del recomendado, para asegurarte de que tu piel pueda tolerarlo.
Encontra la paz. Si la limpieza y las mascarillas faciales, no son lo que necesitás en este momento, tratá de encontrar algo de tiempo para relajarte de la forma que te resulte más placentera, ya sea tomando dos baños de burbujas al día o 12 horas jugando a algo. Incluso podés probar con esa manta que está esperándote: Acurrucate en tu cama y tirate 20 kg sobre vos.



Sabemos que es difícil cuando parece que el mundo se está acabando, y la gente en Internet está hablando de formas de ser productivo durante esta pandemia. Pero tu mente se beneficiará si haces ese “algo” que te genere paz. No necesitás hacer ejercicio todos los días, escribir la próxima gran novela o aprender un nuevo oficio. Solo permitite “sentirte bien”.